Chapter Text
Capital del Reino de Lugunica, Torre de la Prisión...
Dentro de una celda en los niveles más elevados de la Torre de la Prisión de Lugunica, se sentaba encadenado un chico conocido como el Arzobispo del Orgullo.
Era una criatura miserable de contemplar, encadenado a las paredes de la prisión con la ropa hecha jirones y rota. Bajo esa ropa, su cuerpo era un desastre de moretones, cortes y una infinidad de otras cicatrices producidas por métodos cuestionables e inimaginables. Sus extremidades desde el brazo derecho hasta la pierna derecha estaban destrozadas por una oscuridad retorcida, la maldición de la sangre de dragón que fue obligado a tomar de la duquesa Crusch Karsten por el sanador Felix Argyle. Su cabello antes negro como la noche, ahora tenía muchos mechones blancos por el estrés de las torturas provocadas por los Caballeros de Lugunica.
Por supuesto, este no era el Arzobispo del Orgullo, sino Subaru Natsuki, anteriormente el caballero de la semielfa Emilia, destructor de la Ballena Blanca y del Gran Conejo, así como el asesino de los Arzobispos de la Pereza y la Avaricia.
Pero ahora no era ninguna de esas cosas, todo lo que amaba, todo lo que gano con esfuerzo, todos los vínculos con sus amigos, todo le había sido arrebatado.
Después de la victoria en el Asedio de Priestella, Roy Alphard, uno de los Arzobispos de la Gula, lo ataco mientras estaba regresando al hotel donde se hospedaban. Lo toco con la palma de su mano, dijo su nombre, luego lamio su mano y después de eso, Subaru sintió que algo se perdió dentro de su alma. Y lamentablemente... tenía razón.
Cuando intentaba regresar al campamento para advertirles de un posible nuevo ataque, nadie lo reconoció, le preguntaron quien era como si fuera un desconocido, haciendo que Subaru descubriera que su nombre fue devorado, pero eso no era lo peor.
Al poco rato fue incriminado por el Culto de la Bruja, una serie de circunstancias y un falso Evangelio implantado por Roy durante su encuentro, llevó a Beatrice y Emilia a pensar en él como un Cultista de Brujas y un probable Arzobispo.
Fue capturado y golpeado por Garfiel, quien había asumido su papel olvidado como el caballero de Emilia, mientras que Emilia se convirtió en la contratista de Beatrice.
Fue tomado por los caballeros, por Julius específicamente. Si bien se comieron su nombre, su porte y conocimiento le facilitaron convencer a otros de su verdadera naturaleza como caballero, aunque en realidad fue Subaru quien testifico en su nombre gracias a su resistencia a las Autoridades. Pero el propio Subaru no tuvo tanta suerte con su cuerpo lleno de miasma. Fue considerado el probable Arzobispo del Orgullo, a pesar de todas sus protestas y conocimiento.
Su farsa de juicio fue rápida y sin piedad. La gente quería un chivo expiatorio por el sufrimiento que habían soportado, por las mentes y los recuerdos perdidos, por aquellos que murieron o se transformaron en horribles criaturas de carne. Y Subaru se convirtió en el chivo expiatorio perfecto. Había asistentes de la mayoría de los campamentos, pero ninguno le mostró misericordia, nadie le creyó y nadie lo perdonó. Rogaba y alegaba su verdadera identidad, pero no tenía sentido, nadie lo recordó.
Beatrice lo condenó como un adorador de la bruja. Y para clavar el punto en el ataúd, Emilia lo declaró despojado de cualquiera de sus supuestos títulos y lo abandonó por completo. Llevándolo a ser arrestado y torturado sin piedad.
Incluso cuando trató de suicidarse, ya sea para advertirles a todos sobre el ataque de Roy o para huir de Priestella en caso de que no recupere su nombre, lamentablemente se encontró de vuelta en la mazmorra en el día 01 y rápidamente se dio cuenta de por qué.
El ataque de Gula había hecho que Satella lo perdiera de vista, y solo lo encontró de nuevo después de que fue condenado. O tal vez el control de Satella en los Puntos de Guardado no era tan absoluto como Subaru y ella pensaban en un principio.
Al darse cuenta de su situación, comenzó a desesperarse cuando la pesadilla realmente comenzó.
Fue brutalmente interrogado, torturado para obtener información o simplemente para desahogar las frustraciones de aquellos que sufrieron a manos del Culto de la Bruja. Félix más que la mayoría, en una necesidad desesperada y casi loca de tratar de salvar a su dama y en una búsqueda personal de venganza que rayaba en la locura, se esforzó mucho por tratar de extraer información del supuesto Arzobispo del Orgullo, información que obviamente no tenía. Hasta que al final decidió que, si no puede darle la información que quería, Subaru absorberá toda la maldición que su "compañera Arzobispo" le implanto a su dama.
Julius también supervisó la entrega de varios tormentos, alimentados por la malicia que sentía por su propio nombre comido, y el alma devorada de su hermano, a quien reconocio milagrosamente (fue Subaru quien lo identifico), dejando una sombra de su antiguo yo.
Había dejado de contar los días, pero sabía que murió varias veces debido a estas torturas, por las ejecuciones públicas, por las ejecuciones privadas, por la brutalidad descuidada de los caballeros, por la brutalidad intencionada de los caballeros o por todo lo anterior y más de lo que fue mencionado.
Pero cada vez que moría, solo se despertaba en la celda cerca del comienzo de su tortura...
Sufrió una gran cantidad de torturas: Fue golpeado, fue cortado, fue ahogado, fue puesto en hambruna, fue mordido por ratas, fue destrozado, fue incapacitado, fue amputado, fue quemado por hierros calientes, fue congelado por magia, fue quemado por magia, fue atravesado por magia... y la lista seguía, ya que para Lugunica, eso era poco comparado con los crímenes que hizo un "Arzobispo del Pecado" como Subaru Natsuki...
Las peores fueron las provocadas por sus viejos amigos y compañeros:
Las maquinaciones de Anastasia y Foxidna al querer robarle información cuando Subaru menciono en el juicio que era de más allá de la Gran Cascada, solo para luego traicionarlo al igual que en cierto bucle en la capital y al igual que cierta bruja codiciosa que conoció en el pasado.
Los ataques en frenesí de Julius para obligarlo a escupir la ubicación de los escondites de los Arzobispos de la Gula para matarlos y recuperar su nombre, junto con el alma de Joshua.
El cómo Wilhelm arremetió contra el cuando Subaru mencionaba las historias de su esposa que el propio Wilhelm le conto en el pasado, el cómo lo atacaba con su espada para vengarse del Culto de la Bruja por profanar el cadáver de Theresia van Astrea.
Los múltiples métodos sádicos de Felix para "tratar sus heridas" y "sanarlo para que pueda ver otro día", solo para que sus compañeros puedan repetir el ciclo de torturas a Subaru una y otra vez.
Los golpes que Garfiel le lanzaba a Subaru como si el pobre fuera su saco de boxeo personal, eso debido a que se molestó cuando Subaru trato de "robarle" el título de caballero que el propio Garfiel "gano" con esfuerzo tras la derrota de Roswaal en el Santuario.
Las veces en que Ram lo cortaba con su magia de viento mientras le ordenaba con furia que le dijera como despertar a Rem. Y eso solo empeoraba cuando Subaru trato de compartir los momentos que paso con las hermanas oni para luego casi perder la lengua una vez por tratar de insinuar que su hermana estaba enamorada de un miembro del Culto de la Bruja.
Pero la tortura más cruel y sádica que recibía, fue una que atacaba emocionalmente. Era una obra de falsa misericordia, creada en un intento desesperado de obtener información de él, decidieron complacer su supuesta locura percibida. Emilia y Beatrice iban a su celda a fingir creer recordarlo solo para sacarle información, algo que Subaru trato desesperadamente de convertir en realidad, lo que lo obligo a suicidarse para poder agarrar esa pequeña pajita y salvarse de ahogarse, pero que al final termino rindiéndose al ignorar las palabras de Emilia y al echarla de la celda. Y eso también lo lastimo más que cualquiera de las otras torturas.
Las dos únicas excepciones fueron los Campamentos Felt y Priscilla, quienes nunca aparecieron en la celda y donde sus unicas apariciones fueron en el juicio. Pero Subaru teorizo que ellas no se interesarían en alguien como él y por eso no lo visitaron en absoluto.
Los ecos del Jardín de las Sombras, un lugar que no debería recordar, resonaron en su oído.
Quizás esa pequeña misericordia fue lo que lo mantuvo en marcha.
[Satella: llora- "Lo siento, lo siento, lo siento..." -repite sin parar]
Las sombras de Satella lo envolvería todo el tiempo que pudiera, si bien le proporcionaba todo el consuelo que pudiera, pero Subaru sabía que no era suficiente para salvarlo.
Al final no importaba, los días se mezclaban, el dolor se mezclaba, la traición se mesclaba, la desesperación se mesclaba y su mente se deterioraba.
Subaru estaba sintiendo que poco a poco estaba perdiendo la noción de quién era, empezando a dejar escapar lo que le hacía él mismo.
Y sentía que nacería algo más cuando Subaru Natsuki dejara de ser [Subaru Natsuki], y eso era lo que más le aterraba. Ya que estaba a unas pocas muertes de convertirse en algo igual o peor que las escorias que lo metieron en esta situación, un monstruo que lastimaría a personas inocentes por Od Laguna sabrá qué razones.
Ahora estaba solo, nadie venía a verlo, ni siquiera para torturarlo, lo cual ya era extraño. ¿El motivo? no se sabe, pero Subaru agradeció el pequeño tiempo fuera en las horas de interrogatorio/tortura, aunque según teorizo por unas conversaciones de los guardias que al parecer lo ejecutarían en unos días (otra vez). El cansancio acumulado en varios bucles infernales finalmente llegaba con la tranquilidad y cerró los ojos un segundo, pero por algún motivo, parecía que estaba durmiendo por días. Sus sueños eran extraños, como si fueran recuerdos de personas diferentes que no conocía.
¿Por qué?
Vio a Beatrice con una actitud un más infantil en el laboratorio del Santuario con Ryuzu, pero noto que era una Ryuzu que no reconocía de los clones, esa Ryuzu brillaba mientras era sellada en un cristal...
¿Por qué?
Vio a un Petelgeuse más saludable y a una medioelfa adulta con unos pocos rasgos similares a los de Emilia (color de pelo y ojos) y ojos similares a los suyos, protegiendo a una pequeña Emilia de Regulus y de una mujer completamente blanca...
¿Por qué?
Vio a una pequeña Emilia huyendo después de que un elfo de cabello rubio se sacrificara tras ser envenenado por una extraña serpiente fangosa de color negro...
¿Por qué?
Vio a un hombre-lagarto de color verde ser asesinado en un pantano por otra Ryuzu, pero esta parecía más fría y malvada que las que conoció anteriormente y luego de unas transiciones, lo vio convertirse en cenizas tras cortarle un brazo a la Ryuzu malvada...
¿Por qué?
Vio a un hombre azul gigante de ocho brazos, que teorizo que era Kurgan, ser asesinado por Regulus en una ciudad desconocida y luego de unas transiciones, lo vio felicitar a Garfiel antes de hacerse pedazos tras ser derrotado...
¿Por qué?
Vio a una mujer de pelo rojo y ojos azules, que teorizo que era Theresia van Astrea, morir tras recibir unas palabras de la misma mujer blanca de antes, y luego de otras transiciones, la vio hacerse cenizas en los brazos de Wilhelm tras recibir un ataque de Reinhard...
¿Por qué?
Vio a un gigantesco caballo hecho de fuego ser asesinado por Emilia y Puck, quien estaba en su forma de Bestia del Fin, en un bosque hecho de nieve y hielo...
¿Por qué?
Vio a un joven de cabello rubio, ojos rojos y rasgos faciales similares a los de Felt postrado en cama, envenenado por una enfermedad que Subaru reconoció como la Sangre de Capella, para luego morir en silencio y en agonía mientras era acompañado por una Crusch y un Felix llenos de lágrimas de tristeza y sufrimiento...
¿Por qué?
Vio a la cazadora de entrañas Elsa Granhiert con una sonrisa placentera, antes de ser aplastada por un cadáver de una mabestia gigante que fue lanzada por Garfiel, en una mansión cubierta de fuego y ruinas...
¿Por qué?
Subaru no sabía que estaba pasando, no sabía porque estaba soñando con estas personas...
¿Por qué?
¿Por qué estaba soñando esto?
¿Por qué?
¿Por qué estos sueños se sienten tan reales?
¿Por qué?
¿Por qué siente algo cuando pienso en ellos?
¿Por qué?
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por...?
[???: "Despierta..." -la voz hace eco]
Como si obedeciera cual soldado cadáver, Subaru abre lentamente los ojos. Su cuerpo estaba más calmado y lleno de energía como cuando estaba fuera de prisión, tras estabilizar su visión, se mostraba...
[Subaru: confundido y sorprendido- "Un techo... ¿conocido?" -dice temblando y con un poco de esperanza]
Se dio cuenta de que ya no estaba en esa celda fría, sucia y maloliente en la que ha estado atrapado durante ya no sabe cuánto tiempo... si no que ahora estaba en su habitación en la Nueva Mansión Mather, tendido en su cama, un lugar que creyó que nunca volvería a ver...
[???: interrumpe- "Técnicamente hablando, sigues dormido en esa celda deshonrosa..."]
Subaru se levanto para ver que su apariencia física y su ropa eran las mismas que la que tenia antes de ESE maldito incidente. ¿Pero cómo...? Y lo más importante... ¿Quién es esa loli y como llego aquí?
[???: "Pero no debes preocuparte por los detalles, Subaru Natsuki." -dice mientras lleva su taza a la boca]
Era una niña de ropajes verdes al estilo militar, pelo largo y blanco con mechones oscuros y morados, y cuyos ojos son una mezcla de tonos oscuros, verdes y morados. Ella estaba sentada en una mesa mientras bebía algo que parecía ser té, con una personalidad que puso a Subaru con la guardia alta ante la loli, al compararla con la de cierta persona. Ya que quien quiera que fuera, sabia que era poderosa si logro encerrarlo en un sueño sin alertar a Satella...
[Subaru: en alerta- "¿Quién eres?"]
[Alpha: saca una sonrisa- "Soy Alpha, la Bruja del Tiempo. Un placer conocerte." -hace aparecer una taza más- "¿Te gustaría conversar un poco?"]
En ese momento, los instintos de Subaru lo pusieron en alerta máxima, pero sabía que no debía bajar la guardia si iba a tratar con ella si en verdad era una buja. Una bruja que extrañamente se parecía a alguien que conocía.
Mientras, la Bruja del Tiempo sonreía, porque mientras ella se aseguraba de estar con Subaru, algunas piezas en este juego de rescate comenzaron a moverse.
Capital del Reino de Lugunica, mercado...
Emilia y Beatrice estaban de camino hacia la posada donde se hospedaban tras haber caminado por la capital por algunos dulces. A diferencia del comienzo de la Selección Real donde todos la repudiaban por su apariencia, los ciudadanos ahora saludaban a la medioelfa con respeto y admiración por sus logros y carisma como líder del Campamento Emilia. Mientras Beatrice sostenía con orgullo la mano de su contratista, la contratista que la salvo de la biblioteca.
Comiendo los pastelitos que compraron en la pastelería, las dos platicaban sobre el evento que ocurriría en unos días al ver las calles llenas de vida, como si se tratara de un festival.
[Emilia: observando los alrededores- "Todos en verdad decidieron celebrar temprano la ejecución. ¿Tanto les agrada ver a una persona morir?" -dice confundida por la duda interna]
[Beatrice: mira a Emilia- "Supongo que la Emilia de Betty en verdad necesita dejarse llevar por el ambiente. Dentro de unos días, ese malvado Arzobispo del Orgullo morirá y al fin podremos estar tranquilos al ser libres de su molesta presencia, kashira." -dice tranquila]
[Emilia: conflictiva- "Si, pero... ¿Por que siempre que lo veo, siento como si algo desgarrara mi corazón?" -se detiene y pone su mano en su pecho- "Como si faltara algo importante en mi vida..." -mira a Beatrice- "¿O soy solo yo?" -dice confundida]
El Arzobispo del Orgullo era un misterio para Emilia, cuando lo vio por primera vez tratando de infiltrarse sin éxito al hacerse pasar por una victima de Gula, sintió algo raro dentro de su corazón que luego desapareció cuando Beatrice destapó su mentira. En el juicio trató de quedarse con todos los logros que Emilia ganó con esfuerzo (aunque no recuerde muy bien lo que pasó en esos momentos), junto con el título de Caballero que le pertenecía a Garfiel, eso la molesto tanto que para asegurarse de que deje de molestarla, lo despojo de todos los autoproclamados logros y títulos que tenía.
Dos meses después, Emilia tuvo que ser convencida por todos para mentirle al Arzobispo con el objetivo de obtener información. Ella estaba disgustada con la idea de romper la promesa que le hizo a Madre Fortuna, pero sabía que la perdonaría por sus acciones si con eso lograba salvar a las víctimas de Lujuria y Gula. Después de todo, ese hombre era un Arzobispo, era alguien que implantó maldad en el mundo, era uno de los aliados de Pandora, así que se dijo a sí misma que no había nada de malo en mentirle a un monstruo como el. Pero fallo en eso, ese hombre vio a través de los diálogos elaborados por sus amigos, vio la mentira que trató de crear y luego le hizo la ley del hielo tras decirle "Solo... vete de... una vez... Mentirosa..." con una mirada llena de desilusión.
Por algún motivo, Emilia sintió que le perforaron el corazón cuando el le dijo eso con esa mirada, pero... ¿Por qué sentía eso de alguien como él? Ella no lo conoce, ella no sabe nada sobre él, ella lo odia por las crueldades que hicieron sus compañeros Arzobispos y ella esta decepcionada consigo misma por no haber podido obtener información. Pero él dice que era su caballero, que era un miembro de su campamento, que el peleó por ella y dijo que la amaba con toda su alma, aunque Emilia suponía que era solo porque se parecía a la bruja, porque él la veía como Satella y no como Emilia.
[Beatrice: mira al piso- "De hecho... Betty también siente eso desde hace unos meses..." -oprime su pecho y toca su contrato con conflicto- "Es como si algo valioso para mí hubiera sido arrancado y destruido..." -su expresión cambia- "Pero lo único que arranque fue el falso contrato que Pride trato de implantarle a Betty." -dice eso último con odio mientras trata de ignorar la extraña sensación de vacío]
Y eso era verdad, en el momento en el que dejo a Pride con los caballeros, sintió unas extrañas sensaciones de perdida, un vacío, como si estuviera fallando en su deber de la forma más cruel posible. Los días comenzaron a pasar casi de la misma manera que cuando estaba en la biblioteca prohibida, como si toda la felicidad que había ganado en el último año estuviera siendo destruida lentamente. Pero eso era imposible, Beatrice recapacito sus emociones y pensó que era algún efecto secundario del contrato que Pride trato de implantarle cuando se conocieron. Beatrice no le fallo a nadie, ella nunca abandonaría a su amada contratista, eso sentimientos al dejarlo eran solo mentiras creadas posiblemente por su Autoridad o algo similar.
[Emilia: analizando para intentar desviar el tema- "¿Crees que sea por su Autoridad el hecho de que estemos así?"]
[Beatrice: teorizando para borrar de su cabeza esos sentimientos- "De hecho, la Autoridad del Orgullo aun es un misterio, supongo que Betty cree que lo más probable es que esté vinculada a las emociones, similar a la Autoridad de la Ira. Pero con lo patético que es el Arzobispo, a Betty solo se le ocurre que su Autoridad es alguna habilidad pasiva o una que no se activa a menos de que se cumplan ciertas condiciones, kashira." -aumenta el agarre de su mano- "En todo caso, supongo que debemos tomar medidas adicionales para lo que sea que este planeando en caso de que logre activarla durante su ejecución, kashira." -dice con tal de concentrarse en otro tema]
[Emilia: asiente con el ánimo recuperado- "Exacto Beako, sé que lograremos evitar una catástrofe si confiamos entre nosotros." -mira al cielo- "Porque hemos superado juntos muchos desafíos y nos permitirá destruir lo que sea que ellos estén planeando esta vez." -dice con determinación]
La responsable de derrotar a dos grandes mabestias y a dos Arzobispos del Pecado, que luego serán tres con la ejecución de Pride, avanza con el ánimo recuperado gracias a su compañera, la compañera que salvo de las maquinaciones de Roswaal tras hacer un contrato con Beatrice que la salvo de morir en la mansión. El evento comenzó a ser visto por Emilia como un nuevo comienzo, pero principalmente como una declaración de guerra hacia la mujer más despreciable del mundo, la mujer que le arrebato a tres de sus seres más queridos. Terminando de comer, Emilia y Beatrice van de camino hacia la posada mientras contemplan el cielo que revela el atardecer, hasta que...
[Emilia: mira algo raro en el techo- "¿Eh?" -entrecierra los ojos]
En los tejados cercanos, Emilia podía visualizar a dos figuras encapuchadas, una del tamaño de una niña y una del tamaño de un adulto, las dos figuras notan que los vieron y se mueven hacia el este, mientras la silueta adulta hace una señal dirigida a Emilia para que los sigan. Debido a la distancia, ella no puede distinguir bien qué tipo de ropa llevaban, pero su primera impresión fue...
[Beatrice: confundida- "¿Pasa algo?"]
[Emilia: preocupada- "Creo que vi a dos miembros del Culto de la Bruja, pero no estoy segura..." -mira a Beatrice con sospechas- "¿Le avisamos a los otros?"]
[Beatrice: en alerta- "Perderíamos tiempo valioso, mejor vamos tras ellos." -dice mientras ve a Emilia asentir]
Las dos chicas comienzan a seguir a los encapuchados, cuando Emilia los vio descender del techo con magia de fuego helado en la plaza donde se supone que dentro de unos días será la ejecución de Pride.
Las dos figuras encapuchadas se pusieron frente a las chicas y un silencio incomodo apareció, Emilia y Beatrice vieron mejor y notaron que las capuchas no eran las túnicas del culto, pero la ropa bajo de ellas fueron demasiado familiares para ambas. Concretamente, Emilia reconoció la ropa de la mujer adulta, eran las túnicas que se usaban en el Bosque Elior hace 100 años, mientras que Beatrice reconoció las túnicas negras de la persona más pequeña, eran ropas que uso alguien muy preciada para ella hace 400 años.
Las dos figuras se vieron mutuamente para asentir y se acercaron un poco, Emilia y Beatrice se pusieron en guardia esperando un ataque, hasta que...
[Mujer desconocida: en tono serio- "Lia."]
[Niña desconocida: en tono serio- "Señorita Beatrice."]
[Emilia y Beatrice: abren los ojos en shock al reconocer las voces- "¡...!"]
En el momento en el que las figuras hablaron, Emilia y Beatrice reconocieron esas voces, voces que nunca esperaron volver a escuchar nuevamente. Las figuras se quitaron las capuchas, revelando sus rostros. La mujer tenia cabello plateado y corto hasta la nuca, ojos sanpaku de color violeta almendrados que eran afilados e intimidantes mientras brillaban como gemas y orejas anormalmente puntiagudas. Mientras que la niña tenia pelo largo y esponjoso rosa claro que se curvaba hacia fuera en las puntas, junto con un par de ojos de color cian oscuro y orejas élficas.
Estas eran: Fortuna, la antigua guardiana del Bosque Elior y la difunta madre adoptiva de Emilia. Y Ryuzu Meyer, la difunta amiga de la infancia de Beatrice y una antigua estudiante de Equidna, la Bruja de la Avaricia.
[Emilia: paralizada- "¿Madre... Fortuna...?"]/[Beatrice: sorprendida- "¿Ryuzu...?"]
La emoción recorrió sus almas, lágrimas de felicidad caían desde sus ojos, la medioelfa y el Gran Espíritu se reunieron con dos personas que creyeron que nunca volverían a ver, que se supone que estaban muertas, que volvieron por algún milagro de Od Laguna y que ahora las apuntaban con las palmas de sus manos abiertas para...
[Fortuna/Ryuzu: serias- "El Huma/El Minya"]
Antes de que se dieran cuenta, Emilia y Beatrice fueron rodeadas por varios cristales blancos y negros suspendidos en el aire y listos para atravesarlas, las pocas personas que estaban cerca vieron el comienzo de un posible combate y se alejaron de inmediato. Desconcertadas, finalmente salieron de la fantasía que tenían y vieron las expresiones de las dos personas frente a ellas, eran rostros que reflejaban traición y furia, algo que no podían comprender y que les rompía el corazón en pedazos.
[Ryuzu: seria- "No nos culpes señorita Beatrice, ustedes nos obligaron." -dice con pesar]
[Beatrice: impactada y traicionada- "¿Ryuzu, por que tu...?" -desvía la mirada a los cristales negros- "¿Y cómo estas...?"]
[Ryuzu: entrecierra los ojos- "No lo pienses demasiado, pero debo admitir que la señorita Equidna estaría decepcionada si supiera sobre el pecado que cometiste hace unos meses, el pecado de destruir a la persona más importante en tu vida." -dice eso último en tono serio y con molestia]
Beatrice sintió que le perforaban el pecho con una espada, Ryuzu no era de las que se enfadaban de esa forma y eso, junto a sus palabras confusas la desconcertó por completo, haciéndola incapaz de procesar la información.
Mientras, Emilia vio a los ojos de Fortuna y vio una mirada que la paralizo por completo, como si su madre ya no la viera como su hija.
[Fortuna: molesta- "Lia, ¿Cómo pudiste...?" -avanza con paso firme- "Rompiste tu promesa de la peor forma posible..." -dice traicionada]
[Emilia: retrocede desconcertada- "¿Madre Fortuna?"]
[Fortuna: baja la temperatura- "¿Cómo pudiste mentirle a ese niño?" -dice en un tono un poco más alto]
[Emilia: busca una excusa al darse cuenta- "E-Era necesario, ese hombre es un arzobispo y sé que me perdonaras cuando..."]
[Fortuna: interrumpe furiosa y con una mirada de odio- "¡Ese hombre era el amor de tu vida! ¡¿Por qué lo abandonaste?!" -dice con un tono más elevado que antes]
[Emilia: impactada y aterrada por la mirada de Fortuna- "¿Qué...?" -dice sin entender nada]
La mirada que Fortuna era una que solo le había dado a una persona, a una bruja blanca de ojos azules que fue la responsable de su muerte y que atravesaba el alma aterrada de Emilia... Era una mirada que ahora estaba dirigida a la única persona que nunca quería ver de esta forma, pero que tenía que darle para hacerla entrar en razón. Sin embargo, en el fondo las dos resucitadas estaban adoloridas por hacer esto, pero era la única forma de ayudarlas.
Los cristales son lanzados y las dos chicas salen del trance a tiempo para bloquear los ataques mágicos, pero en realidad, esos ataques estaban destinados a fallar a propósito ya que solo era una finta para comenzar un enfrentamiento, aunque las dos oponentes tenían otros planes.
Emilia y Beatrice retroceden para intentar escapar de ellas, de las impostoras que se hacen pasar por sus amadas Madre Fortuna y Ryuzu...
[Fortuna/Ryuzu: lanzan al unísono- "El Huma"]
Pero lamentablemente, ambas crean una gran pared de hielo que les bloquea la salida temporalmente.
[Fortuna (pensamiento): molesta con la situación- 'No tenemos alternativa, solo espero que Archi y los demás logren rescatarlo a tiempo mientras Alpha-chan sana su alma...' -mira a Emilia con dolor- 'En cuanto a mí, cumpliré mi deber como madre y le daré a mi hija un buen regaño por ser una niña muy mala con Subaru...' -piensa con determinación]
[Fortuna: "La única forma de escapar de este lugar es derrotándonos." -mira a Emilia con una mirada neutral- "Si en verdad crees que se puede avanzar en la vida solo con el poder de la amistad y una actitud infantil que dice todo saldrá bien solo por buena voluntad..." -hace una pausa para efecto dramático- "Entonces eres más débil que la Lia que perdió contra Pandora tras mi muerte. No eres la Lia que tanto amo y de la que estaba orgullosa..." -dice en un tono decepcionado y triste]
[Emilia: paralizada por el golpe indirecto- "¿Eh...?" -dice entre lágrimas, como si algo dentro de ella se rompiera]
[Ryuzu (pensamiento): adolorida- 'Jamás pensé que llegaría el día en que tuviera que enfadarme con la señorita Beatrice a este nivel, pero sé que cuando lo recuerde todo, me lo agradecerá..." -entrecierra los ojos- 'Aunque esta batalla nos dolerá a ambas por igual...' -controla su respiración unos momentos para calmarse y luego vuelve a una posición de combate- 'Así que, gracias por el poder extra, señorita Alpha.']
[Ryuzu: habla con honestidad- "Cuando comenzaste a salir de la biblioteca tras conocer a ese humano, en verdad me sentí feliz por el hecho de que recuperabas la sonrisa que perdiste durante 400 años cuando Héctor nos atacó y la señorita Equidna me pidió activar la barrera." -recuerda el visionado del arco 4- "Y luego hacer con ese chico un contrato que te rescato de la biblioteca que te dejo atrapada en la trampa que te tendió la señorita Equidna..." -dice con lastima
[Beatrice: confundida- "¿De qué chico humano estás hablando...?" -se agarra la cabeza con dolor- "¿Y por qué dices que madre le tendió una trampa a Betty, kashira?" -dice con temor]
[Ryuzu: "Todo a su tiempo, señorita Beatrice... Pero sé que me lo agradecerás en el futuro cuando sepas tus crímenes..." -dice con tristeza]
Las dos chicas élficas se miran una vez más para asentir y comenzar a combatir.
[Fortuna: "Por ahora tendrán que enfrentarse a nosotras." -conjura una lanza de hielo y adopta una postura de combate contra Emilia- "Guardiana del Bosque Elior, Fortuna."]
[Ryuzu: Apunta con su bastón a Beatrice y conjura tres hechizos diferentes de nivel básico- "Apóstol de la Avaricia, Ryuzu Meyer."]
Las dos chicas con sangre élfica se preparan para el enfrentamiento contra la Candidata Dragón y el Gran Espíritu Yin, una batalla que ninguna quería tener, pero que es necesaria para el bien de ambas y del chico al que abandonaron.
Capital del Reino de Lugunica, posada donde se hospeda el Campamento Emilia...
Garfiel y Otto conversaban de algunas cosas sobre la ejecución de Pride que ocurrirá dentro de unos días, entre ellas, los interrogatorios que su campamento tuvo que hacer y descubrir como sabia cosas tan personales del Campamento Emilia.
[Otto: confundido- "Aun no puedo comprender como ese Arzobispo logro obtener toda esa información." -se frota la cien- "¿En verdad tendremos un espía en el campamento?"]
[Garfiel: se cruza de brazos- "No quiero dudar de nadie, pero un espía y un poder para leer las mentes son la única explicación, Ottobro."]
[Otto: revisa los documentos- "El Arzobispo del Orgullo, Subaru Natsuki..." -mira a Garfiel- "Cuando lo conocí en la celda no parecía un Arzobispo, más bien una víctima..."]
Otto solo visito Arzobispo en unas pocas ocasiones, pero siempre que los ojos del ministro de asuntos internos se posaron con esos ojos malvados, sintió que algo gritaba dentro de él. La sensación era como ver a uno de sus seres queridos brutalizado de la peor forma posible, pero descarto rápidamente esos sentimientos al recordar que estaba tratando con uno de los lideres del Culto, un ser que era capaz de hacer lo que sea necesario solo para resucitar a la Bruja de la Envidia. Pero en el fondo sintió que algo andaba mal...
[Otto: duda de su decisión- "¿Y si dice la verdad sobre...?"]
[Garfiel: interrumpe molesto- "Tu viste el Evangelio que tenía y la niña de la princesa confirmo el miasma dentro de él." -dice tratando de buscar en la lógica forzada]
[Otto: incomodo- "Lo se Garf, pero..." -entrecierra los ojos con dolor- "¿Soy solo yo, o cuando lo veía a los ojos...?" -se agarra el pecho- "¿Sentía que me dolía verlo así?" -dice conflictuado]
[Garfiel: admite confundido mientras se rasca la cabeza- "No eres solo tu... Mi increíble yo también sentía algo similar..." -mira el puño con el que le dio el primer golpe al Arzobispo- "Como si cada golpe que le daba hacía que algo dentro de mi gritara 'detente, no lo lastimes más'..." -sacude la cabeza- "Pero no sé porque..." -se activan sus instintos- "¡...!"]
[Otto: mira a Garfiel con confusión- "¿Garf?"]
*Toc, toc toc*
[Garfiel y Otto: se voltean hacia la puerta- "¿...?"]
[Mujer desconocida: "Servicio al cuarto." -dice con tono sensual]
[Otto: va hacia la puerta confundido- "¿Qué raro? No recuerdo haber pedido nada."]
Despreocupado, Otto se acerca para ver de qué se trataba todo esto, pero Garfiel...
[Garfie (pensamiento): tenso- 'Esa voz...' -reconoce con pánico]
Otto estaba a unos pasos de agarrar la perilla de la puerta, hasta que...
[Garfiel: se da cuenta- "¡¡OTTOBRO, ALEJATE!!" -avanza para agarrar a Otto y tirarlo hacia el]
*Slash, slash, slash... Crash*
Como si algo respondiese al grito de Garfiel, de repente la puerta fue cortada en varios fragmentos, tomando a Otto por sorpresa. Detrás de donde estaba al puerta, se revela una figura encapuchada con ropas reveladoras y dos cuchillos kukri de blanco y negro.
Garfiel toma a Otto y salta desde el balcón hasta la calle para buscar un lugar más favorable para combatir, donde varios transeúntes los vieron aterrizar. Otto se estabiliza y prioriza la vida de los transeúntes.
[Otto: grita al público- "¡¡ASESINO SUELTO!! ¡¡REFUGIENSE O BUSQUEN AYUDA!!"]
La figura encapuchada salta desde el balcón y cae en picada para clavar sus cuchillos sobre los dos muchachos, hasta que Garfiel convierte sus brazos y los bloquea con exito. Esa escena junto con las palabras de Otto, fueron suficientes como para que los testigos escaparan, Otto tenía la esperanza de que alguno de ellos fuera a buscar a los caballeros o a los mercenarios. El Ministro de Asuntos Internos se alejaba de la escena para comenzar a dar apoyo con su magia de tierra y sus piedras mágicas de fuego.
[Otto: apunta- "¡Dona!"]
La figura bailaba por el campo para esquivar la magia de tierra de Otto mientras movía sus cuchillos para bloquear los ataques de Garfiel, mientras este reconocía los movimientos de su oponente con confusión, preguntándose porque estaba aquí. Sin embargo, necesitaba solo una prueba para confirmar sus sospechas.
La mujer encapuchada avanzaba para lastimar a Otto hasta que Garfiel transformo su brazo para tratar de arrancarle la cabeza, pero ella lo esquiva con facilidad hasta que se dio cuenta de que ese ataque era una finta al ver su pierna transformada, con un giro con patada, lanza a la mujer mientras afortunadamente le arranca una parte del brazo izquierdo... solo para luego ver que se regenero de la nada, confirmando los miedos del chico-tigre...
[Garfiel: se da cuenta- "Lo sabía." -mira a su oponente con enojo y confusión- "¡¿Cómo mierda sigues con vida, Perra Vampira?!"]
[Mujer desconocida: ofendida- "Esa no es forma de hablarle a una dama..." -mira a Garfiel molesta- "Tengo un nombre y un título. Algo que conoces muy bien Garfiel."]
La mujer se quita la capucha para revelar a una mujer con ojos purpura y cabello negro, una belleza que irradia sadismo y que era reconocido por los dos miembros del Campamento Emilia aquí presentes.
[Elsa: hace un truco con sus cuchillos y apunta a Garfiel- "Cazadora de Entrañas, Elsa Granhiert." -dice con una mirada y tono que refleja molestia]
Otto estaba en shock al ver de nuevo a la misma mujer que se supone fue asesinada por Garfiel en la mansión después de que Otto descubriera los planes de Roswaal en el Santuario e hicieran la apuesta que termino ganando contra el Tomo de la Sabiduría del margrave. Pero aquí estaba ella, viva una vez más, pero Otto noto que algo parecia ligeramente diferente, aunque...
[Otto: molesto- "¡¿Cómo volviste a la vida?!" -gritas con temor, mientras trata de descubrir que paso]
[Elsa: los mira con diversión- "Digamos que mi nueva contratista me dio un trabajo más divertido al traerme desde el más allá. Pero no se preocupen, tengo órdenes de no matarlos..." -sonríe con malicia- "Por ahora, aunque eso dependerá de ustedes..." -lame uno de sus cuchillos donde estaba la sangre de Garfiel]
[Garfiel: confiado- "Mi increíble yo te venció una vez y sé que podré hacerlo de nuevo, pero esta vez me asegurare de que no regreses nunca más." -prepara una pose de combate- "¡Caballero Escudo, Garfiel Tinzel!" -dice con orgullo]
[Elsa: mira a Garfiel con odio- "¿Tú...? ¡¿Caballero...?!" -se tensa por la ira y muestra los dientes]
Garfiel abre los ojos y Otto se tensó cuando vieron que Elsa mostraba sus dientes mientras los miraba con una furia que no conocían en ella. De alguna forma les helo la sangre, como si ella hubiera vuelto solo para castigarlos, algo que no sabían que era verdad.
[Elsa: explota de furia- "¡¿Te atreves a usar con orgullo el título que le robaste al hombre que más admirabas?!"]
[Garfiel: tomado por sorpresa- ¿Huh?" -se sobresalta]
Elsa avanzaba y atacaba a Garfiel mientras hablaba con él en un tono que revela furia en estado puro.
*Slash*
[Elsa: regenera sus heridas- "¡¿Al hombre que atravesó el infierno mismo solo para salvar a un grupo de ingratos como ustedes?!" -avanza una vez más]
*Tonk*
[Elsa: grita con dolor y odio- "¡Incluso yo reconozco la determinación de ese chico al plantarme cara y desafiar a la muerte pese a ser el más débil!" -recordando con dolor las acciones cometidas por todos en la celda- "¡¿Solo para que ustedes lo lastimen una y otra vez en el infierno que ni siquiera saben que está viviendo?!"]
*Clink*
[Elsa: retrocede tras bloquear un ataque- "Se que tengo que compensar los crímenes que cometí contra él y agradecerle por todo lo que hizo por Meili..." -cambia su postura a una de ataque- "Y para comenzar, lo salvare de todos los insolentes como ustedes." -dice con determinación mientras ataca en un frenesí]
Garfiel bloqueaba cada uno de los ataques de Elsa uno tras otro, notando que la determinación de su oponente era mayor que la que tenía en la mansión, como si buscara proteger algo a la distancia, también se sorprende por el hecho de que estos ataques estaban dirigidos para incapacitar y no para asesinar, confundiendo al chico tigre. Pero lo peor era que por algún motivo, Garfiel sentía que cada palabra hacía que creciera un horrible dolor en el pecho, un dolor que solo aumenta la furia del propio Garfiel y era una que no podía dirigir bien ya que no sabe para quién está dirigido todo ese enojo.
Mientras, Otto escuchaba cada palabra que salía de la boca de la Cazadora de Entrañas durante el combate y por lo que ella explicaba... Nada de esto tenía sentido...
[Otto (pensamiento): analizando lo que dijo- '¿De quién está hablando Elsa...?']
[Otto: mira a Garfiel- "Aquí hay algo más de lo que se ve a plena vista... Gáname tiempo." -retrocede lo suficiente para alejarse de la línea de fuego y poder seguir escuchando]
[Garfiel: asiente a Otto- "Entendido Ottobro." -se dirige a Elsa- "¡Terminemos con esto de una vez por todas!" -salta para atacar a Elsa]
[Elsa: avanza hacia Garfiel seria y con determinación- "¡Hasta que la muerte nos separe una vez más!" -dice con excitación]
Los dos hermanos jurados no sabían que habían hecho enojar a una mujer que había visto algo que ninguno de ellos sabia. Una mujer que se enamoró de un chico que logro atravesar algo peor de lo que ella vivió solo para ser recompensado con crueldad... Y eso era algo que ni siquiera Elsa iba a permitir que suceda, sin un castigo. Ya que sin el chico que unifico sus corazones con ellos, Garfiel y Otto no sabían que ya perdieron esta batalla.
Pero el Campamento Emilia no era el único enfrentándose a estos problemas de oponentes resucitados y memoria fragmentada.
En otros lugares, otras personas tenían en este momento encuentros con varias figuras encapuchadas.
Figuras que se supone deberían estar...
Muertas...
CONTINUARA...
Notas Finales:
- Subaru estaba en su bucle número 16° (su bucle más largo hasta ahora, ya que los demás duraban menos de 3 meses) cuando fue secuestrado por Alpha, esto se debe a que ella tuvo que esperar a que Reinhard estuviera lo suficientemente lejos cuando comenzara el plan. Ya que hasta ahora el consejo solo lo mandaba en lugares donde él podría volver rápidamente.
- La mente de Subaru estaba bastante dañada, aunque aún podía salvarse, Alpha tuvo que trabajar mucho para restaurarla. Pero su trabajo es no es perfecto. Más detalles próximamente.
- Los campamentos tienen dudas internas sobre la situación de Pride y los sentimientos que abarcan dentro de ellos, pero siempre logran encontrar una excusa o alguna forma de justificarlo para no sentirse culpables y desviar el tema. En un orden del más afectado al menos afectado son: Campamento Emilia, Campamento Felt (esto se debe a algo que se abarcara en el próximo episodio), Campamento Anastasia (esto se debe a algo que se abarcara en el capítulo 4), Campamento Crusch (esto se debe a algo que se abarcara en el próximo episodio) y Campamento Priscilla (esto es porque fueron los que menos interactuaron con Subaru antes de Priestella). Más detalles próximamente.
- Los cambios tras borrar el nombre de Subaru que fueron descubiertos en este capítulo: Emilia se quedó con sus logros (la derrota de las dos grandes mabestias y los arzobispos) y tiene un contrato con Beatrice. Garfiel se convirtio en el Caballero de Emilia. Otto se convirtió en el Estratega del Campamento Emilia y fue quien hizo la apuesta contra Roswaal.
- Alpha revivió a 10 individuos usando los Libros de los Muertos (y un poco de regateo con Od Laguna) para mostrarles las aventuras de Subaru Natsuki. Ellos vieron el Anime de Re:Zero desde el Arco 1 hasta el Arco 5 (con openings y endings incluidos, si ustedes quieren, junto con algunas escenas exclusivas del Break Time, la novela web, la novela ligera y del manga para remplazar algunas escenas omitidas o censuradas). Al final del Arco 5, vieron la Ruta de los Olvidados. Más detalles próximamente.
- Fortuna le dio a Subaru su bendición para casarse con Emilia. Aunque ahora debe ser Emilia quien necesita ganarse el derecho a casarse con Subaru.
- Elsa se enamoró de Subaru cuando vio su determinación en pantalla. Ella sabe que es un amor imposible para ella, pero no pierde la esperanza.
- Dado que Ryuzu es uno de los personajes más débiles de Re:Zero, Alpha la entreno para asegurarse de que pueda usar magia y así defenderse. En términos de poder, ahora es casi tan fuerte como lo era Sphinx en la guerra semihumana, pero es más débil que la Sphinx actual y que Omega. Mas detalles próximamente.
