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El Sabor de tu Cuerpo

Summary:

La misión estaba siendo un éxito, tenían toda la información que requerían e incluso tenían todo lo necesario para abrir un caso o destruir todo el lugar y tener una valida justificación ante la prensa; tal vez fue por eso que las cosas se comenzaron a complicar, se habían confiado demasiado.
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Las cosas solo empeoraron cuando Sam sintió ganas de orinar en el peor momento posible.

Notes:

No recuerdo nunca haber leído Sambucky involucrando kink de orina (piss kink), así que decidí escribirlo yo.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

La misión debía ser simple, entrar al complejo, tomar la información requerida y salir sin ser vistos por nadie; inclusive ya habían hackeado las cámaras de seguridad para que nadie pudiera siquiera llegar a creer que algo estaba mal. No había forma de que las cosas salieran mal.

Como es de imaginarse, las cosas salieron muy mal.

Habían logrado encontrar toda la información que requerían, desde los comprobantes de las compras ilícitas que se estaban realizando con Hydra hasta como estaban vendiendo tales armas letales para financiar una guerra en el extranjero. Tenían todo lo necesario para abrir un caso o destruir todo el lugar y tener una valida justificación ante la prensa; tal vez fue por eso que las cosas se comenzaron a complicar, se habían confiado demasiado.

Se estaban dirigiendo hacia la primera planta del edificio donde encontrarían una salida de emergencia que los llevaría directamente hacia la moto de Bucky, pero sin motivo aparente, las alarmas del edificio comenzaron a retumbar por los pasillos del edificio y luces rojas pintaron las paredes alertando a todo el complejo de intrusos; ni siquiera fueron capaces de acercarse a una ventana cuando esta fue sellada automáticamente con un panel de metal en conjunto con todas las demás y pisadas aceleradas se aproximaron a la zona en que ellos se encontraban.

—Mierda.

Sin pensarlo mucho Sam abrió una puerta y atrajo a Bucky junto con él para esconderse dentro de la oscura habitación.

Los pesados pasos les hicieron saber que se trataba de seguridad armada y con equipo de protección, tal vez 10 o 15 agentes, todos marchando aceleradamente hasta pasar la habitación en la que estaban y girar por un pasillo hasta alejarse lo suficiente para no ser escuchados ni siquiera por el oído súper desarrollado de Bucky.

— ¿Torres, me copias? ¿Joaquín?

Tras unos segundos de silencio absoluto en la línea de comunicación, Sam suspira y mira hacia Bucky, su mano aun sujetando su antebrazo.

—Necesitamos revisar las escaleras, puede que sellaran este piso.

Sam niega con la cabeza mientras deja ir el brazo de su compañero. —No se detuvieron siquiera a revisar aquí, ya saben dónde se encuentra lo que buscan y no somos nosotros.

—Que afortunados somos. — su voz bañada en sarcasmo.

Ambos se acercaron nuevamente a la puerta y la abrieron ligeramente confirmando que, justo como creían, no había nadie cerca, permitiéndoles así salir de la habitación y caminar libremente por el pasillo. Las cámaras de seguridad estaban claramente fuera de servicio, quien sea que haya entrado al complejo se había encargado de ello; era muy probable que incluso hubiera otros sistemas desconectados.

— ¿Crees poder romper eso?

Sam apunto a las ventanas selladas a lo que el contrario se acercó listo para destruir el metal, no logró más que tocarla antes de ser detenido por un campo de fuerza electromagnético.

—Se deshicieron de las cámaras pero no de esto…

—De acuerdo, entonces seguiremos con el plan original.

Sam tomó su escudo en mano mientras que Bucky saco una de sus armas, ambos listos para defenderse por si llegaban a encontrarse con algún guardia camino a las escaleras.

Afortunadamente el camino estuvo despejado y, una vez ahí, empujaron la puerta con precaución temiendo la posibilidad de encontrar una docena de agentes del otro lado de la puerta o activar algún tipo de nueva alarma que indicara su posición, pero tan solo fueron recibidos con el suave clic de la puerta al abrir y el vacío sonido de las escaleras sin persona alguna en ellas. Ambos se miraron unos segundos para luego ingresar por la puerta y dirigirse hacia abajo, hacia el primer piso donde, si tenían suerte, estaría igual de solitario que por donde estaban pasando.

Tan solo habían descendido dos pisos cuando escucharon una puerta abrirse agresivamente debajo de ellos junto con el sonido de múltiples personas comenzando a ascender las escaleras donde eventualmente se encontrarían con Sam y Bucky si no eran rápidos en moverse de donde se encontraban. Intentaron ingresar al piso de la primera puerta que pudieron ver, pero estaba cerrada al igual que las siguientes dos que trataron de mover. James estaba a punto de derrumbar una de las puertas cuando Sam tiro de él y lo guio detrás de una delgada columna que guiaba a un pasillo lo suficiente grande para contener un extintor y la palanca de emergencia en caso de incendios, el espacio apenas y era lo suficientemente grande para esconder a una persona de con complexión grande como la de ellos, por lo que sin dudarlo Bucky tomo a Sam en sus brazos y lo elevo consiguiendo así que los dos pudieran caber en el reducido espacio un poco mejor, el único problema ahora era que tan cera el rostro de Bucky había quedado del estómago del contrario y, por consecuente, de su entrepierna.

Usualmente esto no sería un mayor problema que lo incomodo que podría ser para ambos siendo que Bucky estaba respirando sobre el contrario, pero en este caso, con Bucky deseando más que una simple amistad con Sam, era difícil no dejar su cerebro viajar a ciertos pensamientos no tan apropiados para la situación en la que se encontraban.

Ninguno hizo sonido alguno mientras escuchaban a las personas subir las escaleras y, en lugar de seguir subiendo como ambos esperaban, estos simplemente se detuvieron ahí.
Nadie se movió ni hablo por lo que parecieron minutos hasta que un ruido fue escuchado por la radio de uno de los guardias y luego este alzo su voz para dirigirse a su escuadrón en un idioma que ninguno de los dos se molestó en tratar de identificar cada uno por motivos diferentes; y quien podría culpar a James por ello si apenas había tratado de prestar atención a las palabras del hombre fue interrumpido por el pequeño movimiento que las caderas de Sam hicieron sobre sus manos aparentemente tratando de acomodarse de la posición incómoda, o al menos eso creyó hasta que noto como Sam cerraba los ojos un momento y luego soltaba un suspiro imperceptible para cualquiera sin las capacidades de Bucky, el cual no hacía nada más que mirar fijamente al contrario con sus ojos tan abiertos y brillantes que Sam no pudo evitar notarlo incluso entre la oscuridad.

— ¿Qué?

Su voz solo lo suficientemente fuerte para ser escuchada por Bucky.

Este no contesto tan solo se limitó a mirar hacia abajo, hacia las caderas de Sam, a lo que este simplemente miro hacia otro lado y luego hizo una mueca echando su cabeza hacia atrás irritado. Bucky podía sentirlo tensarse un poco.

—Quiero orinar…

— ¿Qué? — su voz salió más fuerte de lo que hubiera deseado provocando que Sam se inclinara ligeramente hacia él y cubriera su boca.

Ninguno de los soldados pareció percatarse del ruido gracias a la fuerte voz de su comandante dando indicaciones.

Sam hizo una mueca hacia el de cabello largo y destapo su boca, sus miradas conectadas por unos segundos antes de que ambos miraran hacia diferentes direcciones incomodos por la situación.

Ni siquiera era que Bucky estuviera realmente incomodo, bueno, no por cualquier cosa que podría Sam imaginarse al menos.

Su mirada no podía evitar querer recorrer el cuerpo ajeno así que tenía que forzarse a mirar a la pared y cada detalle que esta contenía, era casi como si sus sentidos estuvieran fallando con sus oídos apenas y escuchando el ruido a su alrededor; y su olfato pareciendo llegar tan lejos como le fuera posible, no importaba cuanto tratara de ignorarlo el olor de Sam bañaba sus sentidos, la ligera capa de sudor que se había generado, la vaga fragancia de su jabón y cremas corporales, ni siquiera quería pensar en que tan fácil sería girar un poco su cabeza para enfocar su olfato en la entre pierna contraria y-

El aire se contuvo en sus pulmones mientras intentaba cambiar su línea de pensamiento.

No era el momento ni el lugar para imaginar el sabor que Sam tendría en su boca ni como el otro lo miraría con sus preciosos ojos marrones cubiertos por el lente rojizo de su visor, mucho menos el cómo su boca se abriría lo suficiente para ver el espacio entre sus dientes frontales que tan lindo le parecía.

Sin advertencia alguna la cadera de Sam volvió a moverse ligeramente hacia adelante y sus muslos se tensaron a la para que este hacia una pequeña mueca, sus labios presionados entre ellos y su mandíbula tensa mientras trataba de prestar atención a lo que sucedía alrededor de ellos

—...Si quieres… puedo ayudar.

El contrario bajo la mirada para ver a Bucky con una ceja alzada, claramente confundido de cómo y con que el contrario podría ayudarlo ahora mismo.

Con su mirada fija en Sam, Bucky alzo aún más al contrario causando que este se sujetara de su cabeza para no caer y que sus piernas estuvieran sobre los hombros del contrario dejando su entre pierna frente al otro. Antes de que pudiera si quiera intentar alejar su cuerpo, Bucky sujeto con fuerza su trasero y lo acerco a si mismo causando que la cremallera del pantalón rosase con su boca.

—Bucky.

Su voz tensa incluso al murmurar, pero esto no evito que el mencionado mantuviera su mirada pegada a su rostro ni que su mano derecha recorriera desde la parte posterior de su pierna hasta su muslo interno, sus dedos acariciando la áspera tela del traje.

Sam trato una vez más apartar su cuerpo, pero el movimiento tan solo causo que su cadera presionara levemente contra el rostro de Bucky y que este soltara un pequeño sonido. En lugar de tomar aquella acción como algo negativo, el de ojos claros cerro ligeramente sus ojos e inhalo profundamente, sus mejillas sonrojándose ligeramente cuando, al abrir los ojos nuevamente, notó que Sam mantenía su mirada fija en él; observando cuidadosamente sus movimientos en un intento de determinar qué tan enserio era la oferta de Bucky y que tan mala idea sería aceptarla.

El contacto visual fue la perfecta oportunidad para poder notar como aquellos ojos marrones eran rápidamente cubiertos por la oscura pupila.

—…Bucky, yo-

—Sera rápido. — Su voz suave al saber que Sam no requeriría ser convencido, si no que reafirmado —Quiero esto.

Casi como si quisiera enunciar sus palabras, dos de sus dedos presionaron contra el perineo de Sam y luego fueron movidos lentamente hacia su posición de antes. Sus manos no volvieron a moverse de su lugar por lo que Sam con un ligero sonrojo, movió su propia mano hacia la cremallera en la parte delantera de su uniforme y con cierta dificultad saco su miembro de su ropa teniendo cuidado de no golpear el rostro de Bucky, pero sin poder evitar que este rozara con la nariz y mejilla del contrario.

Como si el aire hubiera sido arrancado de sus pulmones Bucky se quedó quieto unos largos segundos intentando calmar su propio cuerpo de la creciente desesperación que lo comenzaba a consumir; tomó un fuerte suspiro a la par que los soldados a tan solo unos metros estallaban en un fuerte y sonoro “¡Si, señor!”. No se tomó demasiado tiempo en analizar ello y tan solo aparto lo suficiente su cuerpo del de Sam para poder alinear el pene semi-duro con su boca y meter la cabeza de este entre sus labios. La mano de Sam sostuvo fuertemente su cabello intentando mantenerlo ahí, evitando presionar más dentro de la cavidad contraria en un acto desesperado de cubrir sus propios deseos y tan solo realizar lo que se supone debía hacer; la idea era tan simple como usar la boca contraria como urinal, pero con el calor de este envolviéndolo tan fácilmente y el ceño fruncido de Bucky era difícil no desear más.

—No fue buena idea…

Sus ojos se cerraron con fuerza mientras intentaba desviar su atención de la agradable sensación en su entrepierna como lo era el creciente deseo por vaciar su vejiga.

Con un respiro entrecortado Sam empujo su cadera hacia atrás al mismo tiempo que jalaba el cabello de Bucky para separarlo de su cuerpo, pero ni siquiera pudo moverse un milímetro lejos del otro antes de que este lo atrajera hacia su boca con un movimiento brusco que lo hizo gemir.

— ¿Oíste eso?

Sam cubrió rápidamente su boca con la palma de su mano en un intento por silenciarse, algo que no parecía interesarle demasiado al contrario dado que este mantenía sus brillantes ojos fijos en el contrario mientras gimoteaba tan bajo que era casi imposible escucharle, pero ocasionando que su garganta vibrara.

¡Soldado! — la voz del comandante se escuchó. —Informe.

La ligera presión de una lengua acariciando su falo volvió a distraerlo.

—E-espera.

Los músculos de sus piernas tensándose alrededor de la cabeza contraria, su abdomen temblando ligeramente debido a la tensión de intentar retener su orina aun si comenzaba a doler.
Era extraño resistir un acto natural como este, algo biológico que todas las personas debían realizar cada cierto tiempo.

Entre más tiempo trataba de retener el líquido más dolor sentía y la sensación de querer, necesitar, orinar crecía un poco más; era como si su cuerpo supiera que ya era un buen momento para vaciarse, como si identificara la situación como una opción perfectamente razonable en lugar de extraña o antinatural. Por un momento incluso recordó las tantas veces que algún adulto le decía a él o su hermana el típico: “No te aguantes o se te va a reventar la vejiga.”; frase que antes parecía una exageración o la excusa perfecta para discutir con maestros, pero justo ahora parecía la posibilidad más realista de lo que podría suceder si no se dejaba llevar.

Antes de poder intentar algo más, unas pequeñas gotas cálidas mojaron la lengua de Bucky.

No era ni remotamente lo necesario para que este pudiera realmente saborearlo o que cualquiera de los dos pudiera decir que Sam había orinado en la boca de James, pero fue lo necesario para que ambos supieran que estaban en un punto de no retorno. No importa que, si Sam hubiera dicho un firme no hacia Bucky o hubiera mostrado cualquier grado de disgusto hacia la situación, este hubiera dejado el tema por la paz y se habría apartado del contrario tanto como el limitado espacio les permitiera, ambos sabían esto tanto como reconocían que ahora sin importar que, Sam no podría contenerse por mucho más tiempo y Bucky no alejaría su boca de su entre pierna ni por un segundo.

Así que, cuando el ardor se volvió imposible de soportar y su cuerpo de controlar, Sam sintió su cuerpo relajarse con una agradable sensación en su abdomen conforme el dolor dejaba de existir y su orina llenaba la boca de Buck. Las manos que mantenían a Sam alzado se tensaron antes de que su mano derecha dejara de sujetar a Sam y en cambio bajara hacia su propia erección. Su prótesis siendo más que suficiente para sostener el cuerpo del contrario mientras este se encargaba de masajear su entrepierna y tragar la orina que llenaba su boca.

El líquido era tan cálido que ante cada trago se sentía como si su garganta se quemara ligeramente, lo cual era de esperarse considerando que tan caliente el cuerpo de Sam se sentía contra su cuerpo. Bucky ni siquiera considero aquel calor como algo ni ligeramente malo, al contrario, lo motivo a empujar su cabeza mucho más al cuerpo contrario y apretar con más fuerza de la necesaria su propia entre pierna, la sensación mandando una ola de sensaciones por su cuerpo mientras hacía todo lo posible por no soltar un gemido que, sin duda alguna, resonaría por las escaleras escandalosamente.
Ninguno estaba seguro de cuánto tiempo había pasado cuando Sam, finalmente, había terminado de orinar y Bucky, en lugar de tragar lo poco que quedaba en su boca y simplemente actuar como si nada hubiera ocurrido, decidió sacar el miembro de su boca con cuidado y saborear un momento la orina antes de tragarla. Sus ojos tan oscuros que el azul de estos se había vuelto casi imposible de ver. Sin perder demasiado tiempo Bucky volvió a meter el pene en su boca con una rápida embestida y dejo su cabeza totalmente quieta, tan solo moviendo su lengua alrededor de su grosor tratando tanto de saborear la piel como conseguir un nuevo líquido que bañara su garganta.

—No-… — Bucky rápidamente alzo su mirada hacia Sam y detuvo sus movimientos —No es necesario eso.

Tras escucharlo, el contrario tan solo frunció el ceño y empujo su cabeza hacia atrás casi sacando el miembro de su boca para luego empujar hacia enfrente y repetir este movimiento una y otra vez.

—Mierda.

La mano de Sam se sujetó fuertemente del cabello contrario mientras hacia lo posible por no mover demasiado su cuerpo aun si la sensación de la cabeza de su pene golpeando insistentemente la gargantilla de Bucky se estaba volviendo tan intoxicante.

No paso demasiado tiempo para que Sam tuviera que cerrar los ojos bajo la atenta mirada de su compañero y morder su labio con fuerza, su cabeza golpeando la pared detrás suyo conforme sentía a Bucky hacer un movimiento diferente con su lengua y empujar su cabeza hasta el fondo. Su nariz presionando contra el vello púbico que lograba asomarse de entre la ropa antes de alejarse y regresar una y otra vez.

Dientes rozaron suavemente la piel sensible del pene a la par que ambas manos eran ahora utilizadas para masajear el trasero de Sam, los dedos rozando cada cierto tiempo cerca de la entrada cubierta antes de volver a alejarse y amasar la carne que sujetaba. La combinación de movimientos volviéndose casi hipnotizaste, el deseo tan obvio en el rostro del contrario, perfectamente reflejado en su rostro rojizo y pupilas brillantemente oscuras, el único motivo por el cual no había cantidades de saliva u orina manchando la escena era por como Bucky se encargaba tan impacientemente de lamer todo aquello a su alcance y chupar con fuerza cuando lo sentía necesario. Su desesperación por más tan clara que Sam no pudo evitar abrir su boca y gimotear.

Su mano aferrándose en el largo cabello ya no como un ancla para mantenerse presente en la realidad, pero ahora utilizado como el perfecto manubrio para guiar sus movimientos, la oportunidad perfecta para mecer sus caderas con mayor fuerza y finalmente perderse en la sensación rodeando su dureza.

Los sonidos que escapaban de su boca ya no eran tan tímidos como antes si no que ahora acompañaban el canto que generaba la humedad de su cuerpo golpeteando con la boca ajena. Sus muslos temblando ligeramente ante la posición y el esfuerzo, pero parecía valer la pena con tan solo dar una breve mirada hacia abajo y encontrarse con la mirada borrosa de Bucky quien estaba tan absorbido mirando a Sam que no parecía darse cuenta de nada a su alrededor; su mano acariciando antes de presionar contra la tela cubriendo su entrada y comenzar a frotar el área mientras sus ojos se cerraban momentáneamente, enfocándose tanto en hacer sentir bien a Sam que este no pudo evitar sonreír enormemente.

¡Hey! Malditos degenerados.

Ambos habían entendido el riesgo de la situación en la que se encontraban antes de que siquiera tuvieran el tiempo para procesar las palabras dichas hacía ellos; uno de los soldados los había encontrado y ahora se encontraba apuntando su arma hacia su dirección, Sam ni siquiera lo pensó cuando inclinó su cuerpo hacia adelante dando espacio suficiente para que sus alas se expandieran y usarlas como escudo. El fuerte ruido de las balas chocando con el metal no le permitió ni siquiera notar a Bucky atragantarse ligeramente, fue hasta unos segundos después que el hombre dejó de disparar que el de ojos claros utilizo uno de sus cuchillos para asesinar al soldado sin necesidad alguna de mirar a su objetivo.

Sus ojos claros se mantuvieron fijos en Sam mientras fruncía ligeramente el ceño, buscando con su oído cualquier ruido en la habitación que indicara que seguían en peligro, pero fue recompensado con completo silencio en el piso.

Con un suave suspiro, Bucky relajo su rostro y volvió a empujar su cabeza hacia atrás y adelante.

—Buck-ah… tenemos que irnos.

Sus palabras fueron ignoradas, el mencionado solo molestándose en mirarlo unos segundos antes de cerrar sus ojos y sumergirse en la sensación del contrario en su boca, sus manos no tardaron en nuevamente acariciar su trasero y empujar suavemente sus caderas en un balanceo perfecto para empujar el pene a la parte trasera de su garganta y nuevamente hacia afuera.

—Maldita sea…

Con un jadeo Sam posó su mano entre los largos mechones en la cabeza contraria y lo sujeto con fuerza intentando apartarlo un momento de su cuerpo y fallando miserablemente en ello. No fue capaz de volver a intentar apartarlo cuando sintió el húmedo baile que la lengua ajena hacia alrededor de su falo, acariciándolo de tal manera que comenzaba a olvidarse de lo que acababa de pasar.
Sus ojos escanearon rápidamente a su alrededor asegurándose que no hubiera nadie más mirando, antes de permitirse admirar la vista entre sus piernas.

—Diablos…— su boca se abrió intentando obtener un poco más de aire —luces tan…

Bucky abrió sus ojos y sonrió tanto como el pene en su boca le permitía antes de sacarlo de su boca.

—Sujétate. — fue toda la advertencia que le dio antes de volver a recargar a Sam en la pared y con un ágil movimiento jalar sus pantalones azules por debajo de su trasero, exponiendo así la tersa piel oscura del contrario.

Con delicadeza, Bucky sujeto a Sam para separarlos de la pared y posicionarlo en el suelo con cuidado de que la piel contraria no llegara ni siquiera a rozar el frio suelo con ayuda del escudo al usarlo como almohada para elevar sus caderas; también se encargó de que sus alas metálicas quedaran debidamente acomodadas por si Sam deseaba guardarlas o, al dejarlas desplegadas, estas no lo fuesen a lastimar de ninguna forma.

Ya con aquella nueva posición mucho más cómoda, Bucky decidió por fin aprovechar el nuevo acceso que tenía en el cuerpo contrario y no tardó mucho más en poner sus manos en Sam. Sus manos amasando la piel desnuda mientras sus ojos se enfocaban en el rostro sonrojado frente a él.

Su boca parecía salivar ante la vista frente a él, pero debía aguantar un poco más, quería apreciar un poco más tiempo las expresiones ajenas antes de continuar con lo que realmente deseaba.

Fue hasta que Sam gimoteo incomodo que Bucky pareció recordar que tan duro se encontraba, por lo que, finalmente, decidió proseguir.

Sus manos se movieron hacia abajo para sujetar los muslos ajenos y moverlos lo suficiente para poder pasar su cabeza entre el hueco que creaba Sam con su cuerpo y pantalones aun enredados en sus muslos. El espacio era poco, pero eso era parte del juego; no solo los fuertes muslos lo aprisionarían sino que el pantalón lo forzaría a mantenerse lo más cerca posible a la cadera del contrario. Sin objeción alguna se sofocaría ahí mismo si eso significaba seguir saboreando a Sam, así que eso hizo; su cabeza bajo para lamer el falo y uso su mano derecha para masajear la entrada, empujando su dedo solo lo suficiente para estirar un poco aquel agujero, pero sin llegar a meterlo.

Una sonrisa pintó su rostro cuando los muslos presionaron contra su rostro.

—Tan dulce.

La voz ronca escapando de sus labios húmedos que bajaban tiernamente hacia la entrada que su dedo seguía acariciando, su lengua delineando el contorno de esta antes de empujar su lengua contra esta, su mano ayudando a crear espacio para acceder. El musculo empujó con fuerza hacia adentro hasta forzar su entrada, saliva siendo toda la ayuda que necesitó para empujar y moldear el interior de acuerdo a su lengua generando así un temblor en el contrario y un gemido que retumbo por sus oídos como motivante.

¡Bucky!

Un dedo acompaño a la lengua con un ligero movimiento circular, sin querer esperar más, el mencionado metió un segundo dedo que causo un quejido agudo. Sin mover sus dedos continuo trabajando con su lengua para lubricar mejor el área y acariciar las paredes tanto como le fuera posible, su rostro presionando en su totalidad contra la piel contraria e inhalando tanto como le era posible el olor natural de Sam, aquella fragancia que tantas veces lo había llamado a probar un bocado.

Su boca se abrió más intentando empujar más hacia adentro pero sin lograr demasiado, sus labios se movieron para saborear la entrada y acompañar el nuevo movimiento que sus dedos danzaban dentro, curveándose, girando y acariciando con gracia. Los movimientos apenas creciendo en fuerza, pero con una precisión increíble.

—Oh por-¡Ahí! — las alas zumbaron contra el suelo con un fuerte movimiento. —¡Buck!

No basto mucho más para que el mencionado sintiera su cuerpo temblar a la par que aumentaba el movimiento de sus dedos y la fuerza de su lengua, sus piernas temblaron ligeramente acompañando la sensación de humedad en su entre pierna. Sus ojos se cerraron sintiendo como su cabeza era totalmente encerrada entre el cuerpo contrario empujando imposiblemente para cerca, más profundo, permitiéndole gemir libremente contra el contrario sin temer que su voz fuera demasiado fuerte.

No lo vio, pero sintió el movimiento de Sam envolviendo su mano alrededor de su propio pene para acariciarlo suavemente, por lo que decidió aprovechar el momento para empujar bruscamente un tercer digito dentro del contrario e inmediatamente curvar sus dedos hacia la próstata. La reacción fue inmediata, con un fuerte gemido de sorpresa, Sam solo requirió un movimiento más de su mano para comenzar a temblar conforme su orgasmo lo consumía.

Tan pronto tuvo la oportunidad, Bucky tomo un respiro profundo y se enderezó para observar las ultimas gotas de semen escurrir del pene contrario y atraparlas con su lengua con una larga lamida, también intento succionar la cabeza del pene para probar un poco más, pero Sam se encargó de sujetar su cabeza con fuerza para separarlo.

—¿Yummy?

Sam tan solo rio aun sujetando al contrario.

—Dame un minuto y…y devuelvo el favor.

Bucky inclino su cabeza lo suficiente para depositar pequeños besos en cualquier pedazo de piel que pudiera, no tardó mucho en comenzar a chupar la piel expuesta dejando múltiples chupetones.

—Ok, ok, ven aquí. — Abrió sus brazos en invitación, pero Bucky tan solo salió de entre las piernas de Sam y se enderezo mirándolo fijamente antes de tomar las manos de Sam y jalarlo hacia él asegurándose de dejar a Sam sentado sobre el escudo, su cabeza teniendo que inclinarse hacia arriba para poder conectar sus miradas. Con una sonrisa Sam se inclinó y comenzó a desabrochar el pantalón ajeno —Oh…veo que te adelantaste. — Con delicadeza saco el pene erecto cubierto en semen.

Sammy.

Sus piernas se abrieron ligeramente, su cuerpo temblando ante el delicado toque de Sam contra su piel, sabiendo que no requeriría demasiado para volver a correrse. Afortunadamente, Sam era bondadoso, por lo que no tardó mucho más en envolverlo entre sus dedos y comenzar a mover su mano, apretando ligeramente en cada subida, mirando con extrema atención a Bucky el cual se encontraba en una situación similar. Sus ojos no podían separarse del rostro contrario, sus caderas se mecían levemente, pero evitaba elevarse lo más posible.

Siempre considero que Sam se veía particularmente bello con su traje blanco, pero en este momento, con sus alas meciéndose detrás de él en acompañamiento del movimiento de su mano, tan cerca suyo y un poco más arriba que él, fácilmente Sam se había convertido en lo más hermoso que existe en todo el planeta. Ni siquiera dudaba que Sam, justo así, con aquella sonrisa pequeña marcando sus labios, un suave rubor cubriendo sus mejillas y el brillo distintivo de un orgasmo, era lo más precioso que vería en su vida, no importaba cuantas galaxias visitara o universos existiera.

Sam.

Su mandíbula se tensó junto con su cuerpo mientras luchaba por mantener sus ojos abiertos un poco más, sin poder evitarlo sus ojos se cerraron y su cabeza se inclinó hacia adelante cuando su orgasmo llegó. El líquido blanco manchando a Sam y su escudo.

Un dedo se posó bajo su mandíbula y elevó su rostro, Sam lo miro tiernamente antes de inclinarse hacia él y darle un beso.

—Vamos a casa.

Notes:

Al final ambos regresaron juntos a tomar una ducha y durmieron en los brazos del otro, mientras que Joaquín tuvo que hacer todo el papeleo de la misión.

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—¿Buck?

—¿Mmh?

—Deberiamos hablar de tu fetiche, sobre todo porque involucró nuestro primer bes-

—Shh...duerme. — ambos decidieron ignorar el rostro rojo de Bucky.